EL EMBARAZO EN LA ADOLESCENCIA
Uno de los aspectos menos
atendidos en las políticas públicas de salud corresponde a las
necesidades y demandas de las poblaciones de adolescentes y
jóvenes. A esto se puede agregar el desconocimiento de sus
derechos a un ejercicio libre, informado y responsable de su sexualidad,
situación solo
recientemente revertida mediante el fallo del Tribunal Constitucional
que despenaliza las relaciones sexuales consentidas entre y con
adolescentes, pero cuya implementación práctica mediante servicios y orientación pertinentes no se avizora próxima.
Algunas iniciativas ya empezaron a
enfrentar esta situación, aunque se trata de intervenciones sectoriales
aisladas bajo el esquema del presupuesto por
resultados a cargo del Ministerio de Salud, como es el caso del
Programa Estratégico de Salud Materna Neonatal, o de los servicios de
salud
diferenciados para adolescentes, cuyos efectos a escala
poblacional aún no son demostrables. A esto se agregan las actuales
condiciones educativas y de
salud de la población adolescente, que siendo mejores que la de
generaciones anteriores, los mantiene lejos de poder competir en una
economía
globalizada. Esto resulta más preocupante si consideramos que la
oportunidad derivada del cambio poblacional en el país para hacer
realidad el llamado
bono demográfico, solo será posible si se invierte más y mejor en la adolescencia y juventud, tal como lo señala el Plan Nacional de
Población 2010-2014.
A poco de terminar la infancia y
apenas iniciada la pubertad, algunas necesidades y demandas de los
adolescentes ya han quedado fuera de las
prioridades en las políticas públicas. No se trata de cualquier
necesidad o demanda, sino de aquellas que tienen que ver con su
desarrollo afectivo y
social, en edades en que se consolida una larga acumulación de
oportunidades o exclusiones que ya marcaron sus primeros años.
Adolescencia en la que,
particularmente en el caso de las mujeres, aunado a la falta de
educación sexual y de servicios de orientación y consejería (que incluya
desarrollar
habilidades para postergar la edad de inicio de la actividad
sexual, si así lo desean), un embarazo no planificado puede bloquear las
posibilidades de
continuar una transición hacia la vida adulta acorde con los
planes de vida que quisieran para sí mismas. En especial si se trata de
adolescentes
pobres.
SITUACIÓN Y TENDENCIAS
Prácticamente estable en las
últimas décadas entre el 12 y 13%, el embarazo en adolescentes de 15 a
19 años oculta una persistente heterogeneidad,
sobre todo si no es planificado, que como veremos son la mayoría. Al
compararlas con los hombres, menos de 1% de ellos son padres a la misma
edad.
En los estratos de mayor riqueza
el embarazo en adolescentes representa la décima parte de la observada
en las zonas más pobres. Aunque las
prevalencias son menores en áreas urbanas, es aquí donde se
registra una leve tendencia al aumento, a diferencia de la tendencia al
descenso registrada
en las áreas rurales, pero persistentemente sobre el 25% en
áreas de la selva.IMPACTOS DEL EMBARAZO ADOLESCENTE
Tanto a nivel individual como
colectivo, son múltiples los impactos del embarazo adolescente, sobre
todo si no fue resultado de una decisión libre e
informada que, como vimos, son la mayoría. Algunos de los
impactos más estudiados en nuestro país, someramente
esbozados en secciones
anteriores, tienen que ver con la limitación al ejercicio de
derechos y oportunidades, que afectan los planes de vida y la transición
a la vida adulta,
perpetuando la transmisión intergeneracional de la pobreza.
Menos reconocidos, pero no por falta de evidencias, son sus
asociaciones de
riesgo con la desnutrición infantil y la muerte temprana (de la
adolescente y de sus hijos). En conjunto o por sí solos, configuran un
potencial efecto
negativo para los intentos de capitalizar la oportunidad
derivada del cambio poblacional y hacer realidad el bono demográfico.
En relación con el primer grupo,
directamente vinculado a la pobreza, está la formación del llamado
capital humano, fundamentado en una educación y
salud de calidad. La evidencia educativa va por doble vía. De un
lado, el embarazo lleva a la deserción escolar, mientras que una
educación de mala
calidad desalienta la continuidad en la escuela. En nuestro
país, la deserción escolar por causa del embarazo, matrimonio o para
cuidar niños varía,
pues según los departamentos del 10 al 20% de mujeres de 15 a 24
años dejaron la escuela por alguno de esos motivos. Nueve de cada diez
madres
adolescentes no asisten a algún centro educativo, y según
estudios realizados en América Latina, las más pobres al acceder
mayoritariamente a una
educación de muy mala calidad, no consideraban que ese acceso
vaya a alterar su futuro.EMBARAZO ADOLESCENTE E INCLUSIÓN SOCIAL: ALGUNAS EXPERIENCIAS
Aprovechando el actual ciclo de
crecimiento económico, los últimos gobiernos han venido priorizando la
atención a las poblaciones más vulnerables
mediante los programas sociales en programas de transferencias
condicionadas. Sin embargo, alcanzados algunos logros en los primeros
años de la vida,
tales como el descenso en la mortalidad infantil y la menor
desnutrición, ninguno de estos programas sostiene intervenciones
orientadas a consolidar
dichos logros, incluyendo la prevención de embarazos no
planificados durante la pubertad o la adolescencia, ni los hacen parte
de algunas de sus
condicionalidades, salvo que estuvieran ya embarazadas o sean
madres. Incluso, se ha llegado a decir, sobre la base de presunciones y
prejuicios, que
el embarazo aumentaría como condicionante para lograr la
afiliación en estos programas, cuando ninguna evidencia seria lo ha podido
sostener.
Los programas de transferencias
condicionadas (del tipo Juntos) operan de modos diversos. Establecida
como condicionalidad la permanencia en la escuela
secundaria puede modificar las percepciones de las adolescentes
respecto de las oportunidades que perderían, mejoraría su autoestima y
agencia
personales, desincentivándolas del riesgo de un embarazo no
planificado. También esta mayor retención del sistema escolar puede
incidir en el uso del
tiempo por parte de las adolescentes, abocándose más a sus
actividades lectivas. Sin programas sociales
específicamente orientados a la
población adolescente, en el área rural del Perú la población de
12 a 19 años de ambos sexos dedica 29 horas semanales a actividades
educativas, dos
horas menos que en el área urbana, mientras que en esta última
se disponen de seis horas y media adicionales de tiempo libre a la
semana (21 h 47 min
frente a 15 h 17 min).
Algunas experiencias en América
Latina han empezado a transitar por esos caminos. En Colombia, el
programa Subsidio Educativo ha contribuido a reducir
el embarazo adolescente, siendo la condición no solo asistir a
la escuela secundaria, sino también alcanzar un mínimo de rendimiento
educativo,
variable que hizo la diferencia respecto de otros programas
sociales. También en Brasil algunos estudios encuentran que el programa
Bolsa Familia ha logrado impactar sobre el embarazo adolescente).
De manera similar a lo registrado en Chile, país en el que la
extensión de la jornada escolar contribuyó a reducir la
fecundidad adolescente, explicando hasta en un tercio de la reducción
observada.
Estas intervenciones no tuvieron
lugar solo sectorialmente, dada la compleja trama de situaciones en que
se presenta el embarazo adolescente no
planificado. El Gobierno de México ha incorporado a su oferta de
programas sociales, en gestión con los gobiernos locales y
organizaciones comunales y
ONG, un programa de becas para adolescentes madres y gestantes.
De modo que el sector educación es uno de los que ineludiblemente debe
formar parte de
estas intervenciones. A la larga, para superar la pobreza, que
no es solo monetaria sino multidimensional, se debe excluir al embarazo
como opción
principal para la movilidad social.
En otras regiones del mundo, aun
más pobres, se han registrado logros semejantes. Es el caso de una
experiencia local en el marco del programa de
transferencias condicionadas en Malawi, en el que la
probabilidad del embarazo cayó en 30% en quienes en un principio no
formaban parte de él, mientras
que la de unirse para formar alguna pareja descendió en 40%. A
su vez, la iniciación sexual resultó 38% menor que en quienes no
formaban parte del
programa. CONCLUSIONES
En el Perú, el porcentaje de
mujeres adolescentes (15 a 19 años) que están o han estado alguna vez
embarazadas se mantiene a niveles estables
(alrededor del 13%) en las últimas dos décadas. Los porcentajes
varían notablemente según se trate de adolescentes pobres o no pobres,
urbanas o
rurales, y según región natural (en la selva supera el doble del
promedio nacional), lo que las limita para aprovechar sus escasas
oportunidades
educativas, laborales y de desarrollo personal y familiar en sus
transiciones hacia la vida adulta. Aunque a nivel rural se registra un
leve descenso,
a nivel nacional el valor se mantiene estable, a causa de un
leve aumento en las áreas urbanas, incluyendo Lima Metropolitana, cuyas
poblaciones
crecen, a diferencia de las poblaciones rurales.
Por otro lado, se registra un
notable aumento de adolescentes que hubieran querido postergar el
embarazo, de 35,2% (1991/92) a 57,8% (2012), a la par
de un notable descenso en quienes efectivamente lo esperaban
cuando se presentó (52,6 a 31,7%). En consecuencia, los riesgos
sanitarios son mayores en
ellas, al presentar RMM superiores a todos los otros grupos de
edad, y al tener sus hijos mayor desnutrición. Según un estudio reciente
del Ministerio
de Salud y el UNFPA, para el periodo 2007-2011, la RMM en este
grupo fue 241 muertes maternas por cien mil nacidos vivos, valor
superior al doble del
promedio nacional global (106); y si la adolescente vivía en la
selva, dicha razón llegaba a 453 muertes maternas adolescentes por cien
mil nacidos
vivos.
A la prácticamente ausencia de
políticas de prevención, expresada en la falta de educación sexual, en
un contexto de precaria calidad educativa,
también se registra un incremento de la práctica sexual reciente
(en los últimos 30 días) y un leve aumento en el inicio sexual antes de
los 15 años.
En el terreno de las políticas públicas, se revisan las
experiencias de otros países en programas tipo Juntos, que vinculan la
retención en la
secundaria con la prevención del embarazo. Finalmente, se
reseñan las principales medidas del Plan Nacional para la Prevención del
Embarazo
Adolescente, destacando el trabajo intersectorial, sobre todo
entre el Ministerio de Educación, Ministerio de Salud y el Ministerio de
Desarrollo e
Inclusión Social.
Mendoza, W. and Subiría, G. (2019). El embarazo adolescente en el Perú: situación actual e implicancias para las políticas públicas.
[online] Rpmesp.ins.gob.pe. Available at:
https://rpmesp.ins.gob.pe/index.php/rpmesp/article/view/286/2188
[Accessed 11 Jul. 2019].

Esta muy interesante la informacion ya que haci las adolescentes tendran en cuenta hoy en dia los riesgos .
ResponderEliminarEsta informacion es demasiado interesante y muy buena para los jovenes de hoy en dia ya que no se dan cuenta de todos los riesgos que corren al quedar embarazadas a tremprana edad opino que cada joven debe de tomae consiencia y darse cuenta de lo que obtendra de sus actos creo que deben de tomar precaucion y ser muy responsables ya que existen muchos metodos para cuidarse y asi no quedar embarazada a tan temprana edad
ResponderEliminarMuy buena información tiene un gran contenido y nos sirve de mucho para nosotros
ResponderEliminarMuy interesante el tema ya que es de muy buena importancia que sirven para los adolescentes.
ResponderEliminarMuy buena informacion
ResponderEliminarBuena información amiga tema a tratar en la sociedad
ResponderEliminarBuena información, es un tema muy interesante y muy útil para los adolescentes hoy en día
ResponderEliminarBuen tema ya que es preocupante la cantidad de embarazos adolescentes en nuestro pais y esto pone en riezgo la vida de la madre
ResponderEliminarMe parecio un tema muy entendible me quedo todo claro
ResponderEliminarFelicidadws amiga, muy buena informacion
ResponderEliminarMuy interesante amiga
ResponderEliminarInteresante el tema, ya que hoy en día son muchos los embarazos que se dan en la adolescencia.
ResponderEliminarMuy interesante Ya que hay muchas jóvenes hoy en día que salen embarazadas a temprana la cual eso les conlleva a tomar otras decisiones
ResponderEliminarEs muy interesante el temas que has elegido porque es una manera de hacer entender a muchas jóvenes que fracasan hoy en día por un momento de placer ..no dando cuenta de las consecuencias grandes que se le vienen. Me gusta gracias
ResponderEliminarMuy bien redactado un buen trabajo amiga de esta manera ayudaremos a nuestros jóvenes para q tengan conciencia y cean mas consecuencias de esto
ResponderEliminarLa falta de educación y comunicación desde casa suele ser factor para estos casos, por lo cual debe trabajarse desde el fondo y reducir cifras, para que no sea más un tabu, sino un tema de información y comprensión.
ResponderEliminarUn tema muy interesante, información que ayuda mucho hoy en día a la adolescencia y se debe tener en cuenta. Gracias.
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